martes, 2 de julio de 2013

Eres sexo

Eres sexo


Eres sexo

¿Sabes? Creo que estás como dormido. Lo creo profundamente... duermes.
No te equivoques, no. Claro que no tienes problemas, te excitas bien y tienes orgasmos.
Creo que te estás perdiendo algo, mucho. Estás desperdiciando tu piel.

No trato de ser profeta ni pretendo venir a decirte qué es lo que te estás perdiendo. Sólo quiero pedirte que te dejes llevar, que te dejes descubrir a ti mismo.

Lees, oyes que la piel es el gran órgano sexual. Lees, oyes, que tenemos zonas erógenas, lugares mágicos en donde tocar y activar así la excitación. Parece que todos los consejos, las novedades van en auxilio de una torpeza que hemos dado por hecha. Busca tus zonas erógenas. O mejor, no las busques: te adelanto que todo tú eres zona erógena.
Eres sexo


Pero tus zonas erógenas no son botones, no excluyen el resto del cuerpo, de las sensaciones. Explora todo, absolutamente todo tu cuerpo. Tu piel y tu cuerpo, y todos, absolutamente todos tus sentidos, todo es sexo.

Toda sensación es importante, toda grande por sí misma. Sólo relájate, déjate llevar despacio por una caricia, siéntela por sí misma, sin ponerle un objetivo más que ella sola.

Te gustan esas caricias, esos susurros... cada detalle, cada milímetro, cada tono.

El sexo no es distinto ni distinguible de ti mismo. Eres sexo y estás vivo. No tengas prisa en sentir. Tu cuerpo, tus sentidos te guían despacio. Saborea.

Tu sexo nació contigo (nació conmigo un cuatro de mayo). Y nació en todo tu ser, en tu piel completa, tu oído, tu mirada, tu lengua... Es sexo cualquier sensación radiante, cualquier caricia.
Eres sexo cuando me miras, cuando me atiendes, me hablas, me rozas. Y cuando me miras, atiendes, me hablas, me rozas, no es “preliminar” es sexo en sí mismo.
Eres sexo


Frena.
Cuando el sabor a chocolate inunda tu boca que toda tu consciencia se inunda de sabor, frenas, paladeas y dejas a tu boca regalarte la sensación de romper despacio. Lo alargas, lo paladeas.

Lo que pasa es que no se trata de sobreexcitar los sentidos con juegos y novedades. Para despertar hay que relajarse y recorrer cada sensación por pequeña que nos parezca. Recobrar la sensibilidad.
Sólo frena

No hay lecciones, no hay normas, no hay niveles. Somos seres sexuados, sexuales, nuestro cuerpo ya sabe lo que tiene que hacer. Déjalo hablar, déjalo hacer. 
Suéltate, déjate caer...


Mi beso es para ti
Mara Azahar 


jueves, 6 de junio de 2013

Lubricantes

Lubricantes
Buenas noches amores.
Lubricantes 

No sólo para evitar el dolor durante la actividad sexual o cuando cuesta la dilatación de la vagina, sino también para aumentar el placer, utiliza lubricante en el glande, dildo, vagina, vulva, ano…

La lubricación natural es una respuesta fisiológica del cuerpo, pero en ocasiones se produce de manera escasa o nula, bien por prisas en la penetración o por causas hormonales. De cualquier modo el tiempo a que la lubricación se dé depende de muchos factores, como el nivel de deseo de ese momento, la edad e incluso el momento afectivo vital que estés atravesando.

El descenso del nivel de estrógenos durante la menopausia ha convertido en algo común el uso de lubricantes. Pero de la misma forma la sociedad ha dotado de un significado erróneo a la lubricación escasa,  haciéndonos sentir “mayores”. Es común decir orgullosas “noooo… yo no lo necesito,  lubrico perfectamente” como si lo contrario perteneciese al mundo patético virtual al que hemos desterrado por ejemplo  la idea de frigidez (término del que hay mucho que hablar).
Lubricantes - Para todos los gustos

De cualquier manera, independientemente de que lubriques bien o mal, los lubricantes nos proporcionan un universo de placer y estimulación. ¿Cómo? cambiando nuestras sensaciones, intensificando nuestras percepciones.

Utiliza lubricante para acariciar tus genitales, para que tu pareja te estimule. Ayuda en la masturbación masculina,  sobre todo al principio, pues el líquido preseminal aparece cuando la excitación está bastante avanzada.

Utiliza lubricante de sabores para el sexo oral. El sabor es lo de menos, el extra no es el sabor en sí sino la sensación. Una felación con lubricante no sólo es infinitamente más cómoda para el/la que la practica sino que es mucho más placentera para el que la recibe. Igualmente es genial en los cunnilingus por la textura propia del lubricante.

Lubricantes - Intensifica tus juegos 
Utiliza lubricante para explorar el cuerpo. Sencillamente para explorar, de forma agradable entre las piernas de nuestra pareja o las nuestras. Para acariciar el ano, buscar puntos “G” y puntos “P”, dibujar labios mayores y menores… imaginación y muchas caricias muy húmedas.

Utiliza lubricante para penetración anal. En este caso es imprescindible porque el ano no lubrica por sí mismo.

Finalmente, los lubricantes son siempre necesarios para el uso de sex toys y bolas chinas. En este caso, utiliza lubricantes de base acuosa siempre para proteger tus juguetes y también para utilizar preservativos. Deja los de silicona para jugar en el agua, ya que son menos solubles y  te durarán más, pero para juguetes y preservativos usa siempre los de base acuosa. Además, estos últimos tienen la ventaja de que si ves que se resecan, se pueden reactivar simplemente con saliva o agua, y a continuar.


“Yo no lo necesito”… tampoco necesito chocolate… aún así, úsalos, la diferencia es más que interesante.

Mi beso es para ti
Mara Azahar 

lunes, 25 de febrero de 2013

Placer y belleza


Placer y Belleza

Buenas noches amores,
A ver qué os parece:

Placer y belleza

Escogemos parejas guapas (o querríamos) no sólo por mejorar la especie, porque si de eso se tratara, los prototipos de belleza que sufrimos no surtirían gran efecto. Escogemos y nos gustaría lucir parejas “buenorras” porque tenemos la falsa creencia de que vamos a obtener mayor placer sexual. Y si encima le damos prestigio social a ese logro, utilizamos ese hecho para satisfacer nuestro ego.

Placer y belleza

Para colmo, escogemos según cánones externos; no apreciamos la belleza tal y como nos llega, no somos capaces.
La simplificación de la excitación sexual por la supuesta belleza del cuerpo acompañante está comprado de la imagen del sexo que se nos ha vendido. Son paradigmas pornográficos, etiquetas comerciales que hemos interiorizado al punto en que a las mujeres les excita más su propia sexualidad que la de su pareja. Téngase en cuenta el peso del punto de vista estrictamente masculino que tiene el erotismo pornográfico...


Pero el verdadero placer no surge de la admiración de un cuerpo, ni del propio.

El éxtasis sexual es fruto de la complicidad, de la verdadera comunicación no verbal con la pareja, de ese beso perfectamente coordinado, de ese juego de ritmos, de “eso” que sientes por toda tu persona cuando notas cómo se estremece tu pareja, cuando te mira y puedes ver más allá, mucho más allá...





Mi beso es para ti
Mara Azahar