Eres sexo
![]() |
| Eres sexo |
¿Sabes? Creo que estás como dormido.
Lo creo profundamente... duermes.
No te equivoques, no. Claro que no
tienes problemas, te excitas bien y tienes orgasmos.
Creo que te estás perdiendo algo,
mucho. Estás desperdiciando tu piel.
No trato de ser profeta ni pretendo venir a decirte qué es lo que te estás perdiendo. Sólo
quiero pedirte que te dejes llevar, que te dejes descubrir a ti
mismo.
Lees, oyes que la piel es el gran
órgano sexual. Lees, oyes, que tenemos zonas erógenas, lugares
mágicos en donde tocar y activar así la excitación. Parece que
todos los consejos, las novedades van en auxilio de una torpeza que
hemos dado por hecha. Busca tus zonas erógenas. O mejor, no las
busques: te adelanto que todo tú eres zona erógena.
![]() |
| Eres sexo |
Pero tus zonas erógenas no son
botones, no excluyen el resto del cuerpo, de las sensaciones. Explora
todo, absolutamente todo tu cuerpo. Tu piel y tu cuerpo, y todos,
absolutamente todos tus sentidos, todo es sexo.
Toda sensación es importante, toda
grande por sí misma. Sólo relájate, déjate llevar despacio por
una caricia, siéntela por sí misma, sin ponerle un objetivo más
que ella sola.
Te gustan esas caricias, esos
susurros... cada detalle, cada milímetro, cada tono.
El sexo no es distinto ni distinguible
de ti mismo. Eres sexo y estás vivo. No tengas prisa en sentir. Tu
cuerpo, tus sentidos te guían despacio. Saborea.
Tu sexo nació contigo (nació conmigo
un cuatro de mayo). Y nació en todo tu ser, en tu piel completa, tu oído, tu mirada, tu lengua... Es sexo cualquier sensación radiante,
cualquier caricia.
Eres sexo cuando me miras, cuando me
atiendes, me hablas, me rozas. Y cuando me miras, atiendes, me
hablas, me rozas, no es “preliminar” es sexo en sí mismo.
![]() |
| Eres sexo |
Frena.
Cuando el sabor a chocolate inunda tu
boca que toda tu consciencia se inunda de sabor, frenas, paladeas y
dejas a tu boca regalarte la sensación de romper despacio. Lo
alargas, lo paladeas.
Lo que pasa es que no se trata de
sobreexcitar los sentidos con juegos y novedades. Para despertar hay
que relajarse y recorrer cada sensación por pequeña que nos
parezca. Recobrar la sensibilidad.
Sólo frena
No hay lecciones, no hay normas, no hay
niveles. Somos seres sexuados, sexuales, nuestro cuerpo ya sabe lo
que tiene que hacer. Déjalo hablar, déjalo hacer.
Suéltate, déjate caer...
Mi beso es para ti
Mara Azahar








.jpg)